El pasado sábado 14 de noviembre estábamos mi pareja y yo de vista en Consuegra (Toledo) y decidí ir a cenar a este restaurante que era el que más me gustaba en dicha localidad tras haber hecho la avitual investigación cuando me desplazo a algún sitio que no conozco.
El local es pequeño y recto, con una zona de barra al entrar (siempre abarrotada por lo que pudimos ver) y un comedor al fondo. Parece ser que tienen un patio que deben usar en verano, pero no lo vimos. El comedor es agradable, abovedado (como la zona de la barra) y las mesas son de buen tamaño, con manteles y servilletas de hilo y con una separación suficiente. La vajilla y cristalería correctas.
